El valor de la amistad sincera

A veces me siento impotente, por la forma en que algunos maldicen y pisotean el calificativo de “amigos”, quizá porque no entienden el valor que ese lazo implica, o porque en realidad no saben lo que significa ser “amigo”. La displicente actitud de algunos de “es más fácil pedir perdón después” trae consigo la idea de actuar sin pensar, de desvalorizar a las personas, de creer que tanto tienes, tanto vales, pero al final de cuentas resulta tan cierto que una piedra es tan necesaria cuando menos crees que vas a necesitarla.

Podría enumerar muchísimas características de lo que implicaría valorar un amigo, pero resultaría tan trivial y sin sentido venir a hablar de obligaciones cuando a estas alturas de la vida a más de alguno se le han ido incontables cantidad de personas de su vida por no saber comprender ni entender que el precio de un amigo es oro y que quien lo tiene ha encontrado un tesoro, como dice una muy conocida canción.

La amistad por interés me resulta tan repugnante y despreciable, acercarte a alguien por lo que encontrarás o por lo que puedas obtener, favores, dinero, comodidades, siendo ésto, cosas pasajeras y mundanas que carecen de valor profundo cuando lo que necesitas es ayuda emocional y afectiva, una palabra de aliento o el apoyo moral ante tus problemas, dicho ésto, desprecio la persona que entiende un amigo como alguien capaz de hacerte la vida más llevadera favoreciéndote con cosas materiales, cuando en algunos casos lo que más llena y ayuda a trascender es una amistad sincera y desinteresada.

Quizá escribo estas líneas pensando en muchas personas que a lo largo de mi vida me han fallado en algo tan lleno de significancia -al menos para mí- pero que muy pocos saben encontrar ese significado, ese valor, ese sentimiento, quizá porque no saben entregar una amistad como Dios manda o porque en verdad no les interesa las personas a quienes se acercan sino únicamente lo que recibirán de ellos.

Si usted tienen sus amigos, cuídelos, son pocos los que valen y los que cuentan, en algún momento de su vida los necesitará, pero para algunos quizá entonces sea demasiado tarde.

Retomando los buenos hábitos

La verdad es que últimamente he estado muy perezoso con esto de actualizar el blog, y no porque mi mente sea ociosa, si no porque curioasmente divago mucho durante el día con ideas que me rebotan a cada instante las cuales por cuestiones de tiempo me es imposible poder plasmar acá. Y si, también en mi blog de fútbol me sucede lo mismo, quizá mi tiempo está un poco mejor distribuido que en años anteriores y es esa la razón por la que me he alejado bastante de mi pasión hacia las letras y la escritura.

Probablemente venga a actualizar con mayor frecuencia, la verdad tampoco sé si esa sea una excusa o una motivación que yo mismo intento creerme, solamente el tiempo me dirá si vuelven a escaparse otros seis a ocho meses sin postear nada por aquí.

Si no me toleran, no estoy obligado a hacerlo

Como cada dia salgo muy temprano por la mañana a hacer mi rutina de ejercicios, debido al costo de combustible, ocasionalmente debo usar el transporte público para trasladarme, siempre he observado la cara de asombro de las personas cuando un sujeto como yo, con gorra, sudadera y en shorts se sube al micro, algunos no se alteran, otros me miran atemorizados como si cara de ladrón tuviera, al final, me da igual, parte de culpa puedo atribuirlo a la inseguridad que se vive en el país, normal.
Hoy me pasó algo curioso, cuando regresaba a casa, abordé el bus, después de correr 7 km, mas el calor sofocante que hace en estos días hacen que sudes exageradamente, en fin, he estado haciendo ejercicios, no he estado en una habitación con aire acondicionado, obviamente el sudor corre por todos lados de mi cuerpo.
Me subí al bus y caminé hacia el último asiento, tengo por regla no sentarme cuando regreso de hacer ejercicios, y si lo hago busco un asiento unitario o doble pero que esté vacío nunca me siento junto a otra persona, esta vez fue igual, me quedé de pie junto a una mujer, aproximadamente de unos 30 años, con la cabeza envuelta con un velo, similar al que usan las Testigos de Jehová cuando salen a la calle, ella al verme de pie, sudado y muy cerca, hizo un gesto de desprecio, intentando alejarse lo mas que pudiera de mi, alejó su cartera y volvió la vista hacia otro lado, mi presencia era incómoda… Se entiende, un tipo todo sudado junto a ella no es agradable a buenas 7 a.m.El bus se vació y en el asiento trasero solo quedamos ella y yo, yo me senté, ella se alejó hasta quedar junto a la ventana yo me ubicaba en el medio, su mirada hacia mi y sus actitudes hicieron obvio lo que suponía, estaba asqueada de mi sudor y probablemente de mi olor, aunque debo decir que NO apestaba.
Me cuestiono qué pasa por la cabeza de algunas personas, sobre todo de alguien que asiste a su iglesia de forma fanática, que debe predicar con el ejemplo, es solo una mentira? Es pura hipocresía? Quizá por eso yo no voy a la Iglesia regularmente, no creo poder ser tan falso para ponerme en las manos de Dios si mi vida no es para agradarlo y no hago mas que ofender a sus hijos.
En el fondo detesto que los Testigos de Jehová se acerquen a mi casa, lo hacen todos los sábados y domingos a buenas 8 a.m. en algunas ocasiones aún estoy durmiendo cuando bombardean mi puerta para venir a hablarme de la importancia de ser hijo de Dios, del fin del mundo y todo eso que dicen siempre, la próxima vez quizá les abra la puerta y les contaré esta experiencia que tuve con uno de sus hermanos, tal vez así se evitan venir a mi casa, si no me pueden tolerar con mis hábitos, olores y apariencias, pues yo tampoco estaré obligado a ser cortés y diplomático para tirarles la puerta en la cara. No creen?

Hablemos bien de El Salvador

La ultima novedad radial que he esuchado, son los spots de don Saca diciéndonos que hablemos bien de El Salvador, debo decir que poco y nada escucho radio, pero, yo no sé, en lo personal me parece hipocrita, es algo que ni muchos nos creemos, otros ni siquiera lo sentimos, es más, quiero pensar que a la mayoría incluso, les parece que mucho menos se apega a la realidad que nuestro pais vive, digo, por aquello de la violencia, la pobreza, carreteras en mal estado, el bajo nivel economico y educativo que aun persiste en diversos sectores de la sociedad, entre muchos que en este momento se me escapan, pero en el fondo quiero creer que si está bien que hablemos bien de nuestro pais, que digamos al mundo entero que no tenemos delincuencia, que nuestros salarios son justos, que el costo de la canasta básica es bajo en relacion a otros paises, que nuestro sistema médico hospitalario público es superior al de la red privada, que las medicinas son baratas y de fácil y rápido acceso para todos, independientemente de si usted esté asegurado o no, que el sistema de transporte “público” es de los más seguros, modernos y avanzados de la región…
En fin, hay que hablar bien de nuestro pais, al final de cuentas a nadie más que a nosotros nos interesa conocer la verdad, y no es que nuestra situación de vida sea precaria, no, nada de eso, simplemente es que podriamos estar mucho mejor, nuestra canasta básica podria ser mas barata, nuestros salarios mínimos deberían ser mas altos y acordes a la realidad que vivimos, nuestro costo de vida debería ser muchisimo mas bajo, pero a nadie le interesa, mientras el poder y la riqueza se concentren en el mismo lugar a nadie le interesa lo que le sucede a los de abajo, al final de cuentas, hablar bien de nuestro país es fácil, pero para quien apenas y sobrevive a diario en este nuestro paraiso, esto es tan sólo una hipocresía más…

Que no te engañen!

“En defensa de la familia”, “Defiende tu voto”… distintas son las formas de publicitarse en campaña política, diferentes son los medios y diferentes son los fines, utilizar a Dios para ganar votos, es tan farsante e hipócrita, como decir promesas a los 4 vientos con la esperanza que te crean y te pongan en el curul legislativo, en la alcaldía o te lleven a la presidencia, luego te olvidas de tu campaña y te dedicas a ver hacia tus intereses olvidándote de todo lo que en algún momento prometiste.

No me gusta hablar de política ni temas espinosos, pero es tal la hipocresía a la que nos vemos sometidos por parte de los candidatos a diputados y alcaldes que creo que nuestra conciencia ya no da para más, aquellos que practicamos valores y mantenemos en firme nuestras creencias políticas, religiosas y culturales nos sentimos vulnerables ante tanta barrabasada.

Esta es la época en la que me gustaría salir corriendo del país y olvidarme que habrán elecciones, y así descansar y evitar escuchar y ver por todos los medios, cómo un candidato trabaja como modelo temporal, tomándose fotografías, haciendo anuncios para la televisión… en fin, para todos hay, allá usted si les cree estas mentiras estrategias, pero recuerde que en sus cinco sentidos y en “temporada normal”, ninguno de ellos haría lo que hace: abrazar cipotes que no conoce, ayudarle a barrer la calle donde usted vive, dando besos en los mercados, mucho menos, le va a ayudar con el canasto de tortillas para la venta en el mercado, NO SEÑOR! seamos honestos, el salvadoreño trabajador no necesita de esas falsedades, necesita propuestas claras y correctas, necesita que trabajen por su bienestar, por un mejor sistema de salud, por una mejor educación, porque el país lo necesita.

No queremos campañas que despierten el odio, que hagan crecer la incertidumbre en la que vivimos, que propicien la violencia entre uno y otro partido y sus simpatizantes, nosotros no queremos santos de la boca para afuera, queremos gente que trabaje con sus manos.

Nunca creas…

En todo lo que te digan, no todo es cierto, hay que estar abiertos al error o a la mentira, en todo caso, solo aquel que duda en su momento tiene la posibilidad de aceptar que erró al confiar.
Nunca creas que la felicidad está basada en el dinero, las personas sin poco o nada de comodidas o dinero en su cuenta pueden ser incluso mas felices y sin preocuparse por amasar fortunas y riquezas. La mayor riqueza se guarda en el corazón y no en el bolsillo.
Nunca confies en la sonrisa amable o en los labios que te ofrecen mucho a cambio de nada, de lobos con pieles de ovejas esta lleno el mundo, y nosotros somos tan solo parte del rebaño que hay en esta tierra.

Saludos a Usted que en 2011…

Casi sin querer queriendo, olvidé publicar mi respectiva entrada para darle una patada en el trasero al 2011 y recibir de reojo al 2012, y es que en lo personal, el año pasado me dejó un mal sabor de boca, claro, muchas veces yo mismo motivé a tragar amargo, dejando a un lado la sal y la azúcar que le dan una mejor satisfacción al paladar.

No puedo dejar de lado comentar que para este 2011 de las mil metas que me propuse únicamente cumplí alrededor de 3, por lo que para este año que recién empieza olvidaré por completo la estupidez de hacer una lista de metas, tampoco degusté las 12 patéticas uvas de media noche, creo que es mejor pensar en que Diosito se fijará en mi y me echará un dedo con los sueños que quiero cumplir, y para el resto, le pondré todo el esfuerzo posible para poder hacer realidad lo que mas anhelo en este 2012.

Me pregunto cuántas personas alrededor del mundo sacaron su maleta para darle una vuelta a su cuadra o bloque para viajar este año, cuántos se atragantaron con las famosas uvas milagrosas y sus nobles deseos anuales, también me cuestiono cuántos en verdad se la dan de lo lindo para googlear las famosas tradiciones de año nuevo y se olvidaron que todo radica en el esfuerzo y el empeño con que empendramos lo que nos proponemos y confiar también en que solamente Dios tiene la última palabra, o como bien dice el dicho “El hombre pone y Dios dispone”.

El año apenas empieza, y sin haberme propuesto nada, en tan solo 14 días de 2012 he recibido buenas nuevas que me han cambiado por completo el panorama que me dejó el año anterior, es así, Dios tarda pero no olvida, pero tampoco debemos dejarle todo a El, también debemos poner de nuestra parte de lo contrario, JAMÁS lograremos cumplir las metas, sueños e ilusiones que nos hemos propuesto.

A luchar se ha dicho, a no rendirse, a ser mejores, a esforzarse, a trabajar, a no ser mantenidos, a no ser holgazanes, a leer más, a dejar un lado el Facebook y agarrar un buen libro para cultivar la mente, a hacer ejercicio, a comer rico pero saludable, a no matarse con una dieta rebotona, a amar a los que te rodean, a olvidarte que tienes enemigos, en fin… tantas cosas que puedes comenzar a dejar de hacer como también comenzar a hacer, pero por sobre todas las cosas, deja que Dios ilumine tu camino y verás cómo las nubes se alejan y el sol vuelve a salir. Que tengan un maravilloso y feliz 2012.

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